domingo, 28 de diciembre de 2008

Nietos

Nietos

Con toda mi ilusión a cuestas
llegó el primero,
una suave noche de verano.
Comenzaron su vida
y se convirtieron en
los motores de mi alma.
Son fusión de sentimientos,
embriagantes de mi calma
fabricantes de mis grandes momentos.
Son la alegría en los dominantes grises
de la llanura de mi vida.
Son poder adormecer el viento en mi mano,
Deleitan como el sonido de un violín
cuando desde el alma me dicen
¡Como te quiero!
Son entrega de amor lleno de paz,
con la sencillez,
con la transparencia de la pureza.
Son esperanza para el tiempo que resta,
demandantes de mi debilitado amor
al haberse desparramado en el tiempo.
Son custodios de mi felicidad,
soporte de mi tiempo,
destinos de mi lealtad.
Son los Dioses de mi existencia,
son la felicidad al alcance de mis besos

Sergio Pavlovsky

1 comentario:

  1. Realmente impresionante, Sergio. Creo que esta poesía muestra una cara de vos distinta. La más oculta, la más pura, la más auténtica.
    Felicitaciones.

    ResponderEliminar